viernes, 21 de junio de 2013

¡¡¡10.000 visitas!!!

Pido perdon por mi larga ausencia, ya que mi ultima entrada se remonta al mes anterior, pero entre competiciones, examenes de fin de curso, competiciones y más exámenes de fin de curso, me ha sido completamente imposible.

En este periodo de tiempo este blog ha llegado a las 10.000 visitas, por lo que, al igual que hice con la vez que llegamos a las 5.000, voy a colgar un avance nuevo con motivo de esta cifra, además del normal que continúa con el curso de la historia.

Espero que esas 10000 se conviertan pronto en muchas más ya que en verano es cuando más visitas tuvo el blog el año pasado, por cierto FELIZ VERANO a los estudiantes como yo y ánimo a los que todavía les que de un poquito.

Pues dicho esto, continuamos con el epílogo:

.... Ahora tengo un problema y es que no se por donde ibamos....

Vale, vale ya lo he encontrado XD. Anda!! Si estabamos en un momento bastante intenso


-          ¿Pero porque no me lo contaste?

-          No seas egoísta, yo llevo treinta y cinco años sin ver a Saphira, y podían haber pasado muchas cosas desde aquello…, los huevos podían haber muerto, yo no he sabido nada de ellos desde entonces y no quería darte esperanzas falsas. Aun así, eso es un asunto mío y de Saphira, no tienes por qué entrometerte.

-          ¿Eragon lo sabía?

-          Eso debes preguntárselo a él.

Firnen volvió a despegar y se unió a Saphira, que se había deslizado hacía sus preciados huevos que ahora estaban entre sus poderosas patas. Brom se acercó lentamente hacia los dragones y examinó con precaución los huevos, después llamó a Eragon. – Hijo, olvídate por un momento de ese atolladero de política en el que te estas metiendo y ven aquí a ayudar a tu anciano padre –Eragon se sonrojó ante aquella afirmación, porque en verdad estaba rodeado de cada uno de los representantes de los países de Alagaësia. Cuando Eragon estuvo lo suficientemente cerca de su padre, este le dijo con un susurro- ¿Recuerdas aquellas palabras que te dije antes de “morir”?

-          Sí, ahora conozco su significado, pero no les he encontrado utilidad –Después observo la situación en que se encontraban y los ojos se le iluminaron, después añadió con otro susurro- Hasta ahora.

-          Es el momento –dijo Brom-.
Lo es.


Corto pero no creo que os hayis quedado cortos con él ¿verdad? Y espero que esto os hara esperar con mucha impaciencia el fragmento de la semana que viene.

Bien ahora, como os he prometido antes, un avance especial celbrando las 10000 visitas


La elfa se recostó en el otro lado de la cama apoyada en la cabecera, e hizo como que brindaba con él, a pesar de que Eragon no hizo ademán de corresponderla, pero no por eso dejo de acompañarla con una sonrisa siempre en los labios mientras el aguamiel desaparecía veloz de las copas. Tras aquella primera copa vino una segunda, y después una tercera y una cuarta, y una segunda botella y otra más… hasta que Eragon perdió la cuenta del tiempo que llevaba allí, de cuanto había bebido y de cuantas veces había mirado a la elfa aquella noche.

Cuando se acabó el aguamiel, comenzaron las risas, y más tarde los cantos y los bailes, el tiempo no fue ni lento ni acelerado, era tal y como debía ser y tal y como ellos deseaban, dándoles exactamente el que los correspondía. Bailaron juntos hasta que las piernas le flaquearon y cayeron rendidos de nuevo sobre la cama, uno sobre otro. De manera forzosa consiguieron volver a quedarse sentados tal y como lo habían estado en un principio. Se quedaron mirando en la profundidad de la noche, y como un súbito y acelerado chispazo fugaz, Arya supo lo que hacer, cerró los ojos y lentamente inclino sus labios sobre los del jinete buscando el beso que la liberara de la incertidumbre que la había perseguido durante los últimos años.
Cuando volvió a abrir los ojos, la puerta estaba abierta y Eragon ya no estaba allí. Los primeros rayos de luz entraban por la ventana, mientras el fantasma de aquella mágica noche se desvanecía entre las frías paredes del castillo

Decir que esto esta en la pag 71 y que os queda bastante para comprender el por qué de esta situacion, aun así estare interesado en ver que poinas mediante comentarios.

Hasta la semana que viene, (o eso espero :) )

domingo, 19 de mayo de 2013

6º capítulo nº5

Tengo que pedir perdon por lo que estoy tardando en contar algo de lo que ya, la mayoría estais seguros o al menos intuís. Cuando acabe este capitulo el epilogo retomara la velocidad, lo prometo, hasta entonces...


Ella se alejó desesperada junto con sus dos compañeros, volviendo a discutir con los otros que se habían vuelto a reunir. Cada vez los gritos eran más altos y a Eragon le terminaron por fastidiar. Justo cuando se disponía a decir algo, un enorme rugido hizo callar a todos. Todos se volvieron buscando a Saphira o a Espina, a su izquierda, pero todos se sorprendieron cuando vieron que el que había rugido había sido Firnen. El dragón verde dijo:

-          Estáis montando revuelo por un asunto sin importancia. ¿Qué más da quien sea el padre? Lo importante son los hijos. Y aun así la duda os carcomerá hasta el fin de vuestros días. Me siento decepcionados con todos, incluso contigo Arya, por montar tanto barullo por esta tontería

-          ¿Tú lo sabes? –dijo la elfa temiendo lo que podría significar eso-.

-          Lo sé

-          ¿Quién es? –dijeron esta vez todos a la vez-.

-          Soy yo. Ocurrió durante los dos años que pasé con ellos en Vroengard y desde entonces he esperado para ver que  ha ocurrido con nuestros huevos. Ya está, ya conocéis la verdad.

Todos se quedaron boquiabiertos ante aquella afirmación, pero ninguno podía compararse con el de Arya. Los recuerdos de Firnen la envolvieron, aquella pequeña parte que le había sido oculta hasta aquel momento, se había abierto y por fin podía saber lo que contenía. Lo que vio le sorprendió y descubrió una parte distinta de Firnen que no conocía. De pronto una voz familiar le dijo: Siento no habértelo contado. Arya se dirigió entonces a su compañero:
Hasta la semana que viene

domingo, 12 de mayo de 2013

6º capítulo nº4


Como si de un hechizo hubiesen despertado, todos retornaron al asunto de los huevos de dragón y volvieron a discutir sobre el padre de los tres huevos. La propuesta de Espina se había reforzado desde que sabían que este había estado con Saphira. Cuando todos, incluido Brom, quedaron convencidos de que así era todos se callaron y miraron a Eragon que reía por lo bajo. Al final fue Roran el que se atrevió a preguntar:

-          Eragon, ¿quién es el padre de los huevos que nos has enviado? –Eragon les devolvió una mirada traviesa y traidora, con una sonrisa que le cubría la cara entera respondió- Yo sé quién es el que buscáis. No obstante, no soy yo quien debe revelar  eso, sin el consentimiento de Saphira y el del padre. El de Saphira lo tengo, él del padre no, preguntadle a ella sobre ese tema. Yo no diré ni una palabra.

De nuevo estallo el revuelo, la comitiva se dividió por completo. Jeod, Orrin, Orik y Garhvog fueron a hablar con Saphira para pedirle que les revelase el misterioso nombre, pero ella les respondió más o menos lo mismo que les había dicho Eragon. Garhvog y Angela fueron directamente hacia Espina, convencidos de que era él pero no consiguieron arrancarle el sí que tanto deseaban. Elva inteligente, fue hacia Murtagh pero tampoco consiguió arrancarle una palabra. Solo tres personas se quedaron en el sitio que emplazaban anteriormente, Arya, Brom y Roran. Eragon tuvo una sensación al ver juntas por primera vez a las tres personas que amaba en el mundo. Esta vez fue Arya la que preguntó:
¿Quién es, Eragon? – el respondió- No puedo decirlo


Hasta la semana que viene